
Basado en NIH de EE.UU. | ¿La fatiga es un síntoma común de la cirrosis hepática y qué la provoca?
Sí, la fatiga es un síntoma muy común y temprano en la cirrosis hepática, y puede ser intensa. Se origina por menor función hepática, inflamación y alteraciones hormonales, anemia/insuficiencia renal, sarcopenia y encefalopatía. La evaluación clínica y el manejo integral (tratar complicaciones, corregir anemia/función renal, optimizar nutrición y ejercicio) suelen mejorarla y la calidad de vida.
Sí, la fatiga es un síntoma muy común en la cirrosis hepática y puede aparecer incluso en etapas tempranas, muchas veces antes de que surjan complicaciones más evidentes. [1] La fatiga suele describirse como cansancio extremo, falta de energía y menor tolerancia al esfuerzo, y forma parte de los síntomas iniciales junto con la pérdida de apetito y el adelgazamiento. [2] [3]
Por qué ocurre la fatiga
- Funcionamiento reducido del hígado: A medida que el hígado cicatriza (cirrosis), procesa peor nutrientes y toxinas, lo que puede causar debilidad, pérdida de peso y sensación de agotamiento. [4]
- Inflamación y hormonas: En estudios clínicos, la fatiga en cirrosis se ha relacionado con mayor gravedad de la enfermedad, ansiedad/depresión y niveles bajos de cortisol, lo que sugiere que la inflamación sistémica y las alteraciones hormonales influyen en la sensación de cansancio. [5]
- Anemia y función renal: La anemia y la insuficiencia renal, que pueden coexistir en la cirrosis, son predictores independientes de la fatiga física, aumentando la sensación de agotamiento y la debilidad muscular. [5]
- Sarcopenia (pérdida de masa muscular): La cirrosis favorece la pérdida de músculo, reduciendo la fuerza y empeorando la fatiga en las actividades diarias. [6]
- Complicaciones como la encefalopatía hepática: La acumulación de toxinas puede afectar al cerebro y causar lentitud mental y falta de concentración, lo que se percibe como “fatiga mental” además de la física. [4]
Qué tan frecuente es y su impacto
- Síntoma temprano y frecuente: La fatiga figura entre los primeros síntomas referidos por muchas personas con cirrosis, incluso cuando el hígado aún conserva parte de su función. [2] [3]
- Calidad de vida: En estudios prospectivos, la fatiga se asocia a una notable disminución en todos los dominios de calidad de vida (funcional, físico, social y emocional). [5]
- Evolución y trasplante: Tras el trasplante hepático, la fatiga mejora de forma significativa, aunque la fatiga física puede permanecer por encima de la población general durante algún tiempo. [5]
Causas frecuentes de fatiga en cirrosis
- Propias de la cirrosis: inflamación crónica, alteraciones hormonales (p. ej., cortisol bajo), mala nutrición, sarcopenia y encefalopatía hepática incipiente. [5] [4] [6]
- Condiciones asociadas o corregibles: anemia, insuficiencia renal, desnutrición calórico‑proteica y alteraciones del sueño (p. ej., por prurito o calambres). [5] [7]
Cómo se evalúa
- Historia clínica y exploración: Identificar pérdida de peso, masa muscular, prurito, sangrados o edemas. [7]
- Analíticas y pruebas complementarias: hemograma (anemia), función renal, perfil hepático, electrolitos, hormonas según contexto (p. ej., cortisol), y cribado de complicaciones (amoniaco, pruebas cognitivas si hay sospecha de encefalopatía). [5] [4]
- Valoración nutricional y de masa muscular: la pérdida de músculo se asocia a mayor fatiga y peor evolución. [6]
Qué se puede hacer
- Tratar la causa de base y las complicaciones: El manejo integral de la cirrosis y de sus complicaciones (ascitis, encefalopatía, infección) reduce la carga de síntomas, incluida la fatiga. [8]
- Abordar factores corregibles: tratar la anemia, optimizar la función renal, manejar la ansiedad/depresión y ajustar medicamentos que empeoren el cansancio. [5]
- Nutrición y ejercicio: Un plan nutricional con suficiente proteína y calorías ayuda a preservar músculo; el ejercicio adaptado favorece fuerza y energía. [9] [6]
- Medicación sintomática: En algunos casos se emplean fármacos o suplementos dirigidos a síntomas específicos (p. ej., prurito, dolor, desnutrición), lo que puede mejorar la sensación general de bienestar y, de manera indirecta, la fatiga. [8]
Resumen clave
- La fatiga es un síntoma común y temprano de la cirrosis, y puede ser intensa. [1] [2]
- Tiene múltiples causas que a menudo se superponen: gravedad de la enfermedad, inflamación, hormonas, anemia, función renal y pérdida de masa muscular. [5] [6] [4]
- El manejo dirigido y multidimensional (tratar complicaciones, corregir anemia/función renal, optimizar nutrición y actividad física) suele mejorar la fatiga y la calidad de vida. [8] [5] [9]
Preguntas Relacionadas
Fuentes
- 1.^abCirrhosis - Symptoms and causes(mayoclinic.org)
- 2.^abcCirrhosis: MedlinePlus Medical Encyclopedia(medlineplus.gov)
- 3.^abCirrosis: MedlinePlus enciclopedia médica(medlineplus.gov)
- 4.^abcdeCirrhosis - Symptoms and causes(mayoclinic.org)
- 5.^abcdefghijFactors related to fatigue in patients with cirrhosis before and after liver transplantation.(pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)
- 6.^abcdeCirrosis hepática - American College of Gastroenterology(gi.org)
- 7.^abCirrosis hepática - American College of Gastroenterology(gi.org)
- 8.^abcCirrhosis - Diagnosis and treatment(mayoclinic.org)
- 9.^abAlta tras - cirrosis: MedlinePlus enciclopedia médica(medlineplus.gov)
Aviso Importante: Esta informacion se proporciona unicamente con fines educativos y no pretende reemplazar el consejo medico profesional, el diagnostico o el tratamiento. Consulte siempre con un proveedor de atencion medica calificado antes de tomar cualquier decision medica.


