¿Es común el dolor neuropático en el cáncer?
Dolor neuropático en el cáncer: causas y manejo
El dolor neuropático puede presentarse en personas con cáncer y suele originarse cuando los nervios se dañan por el tumor, por tratamientos oncológicos o por otras condiciones relacionadas. [1] Este tipo de dolor se describe a menudo como ardor, punzadas, calambres eléctricos, hormigueo o entumecimiento, y con frecuencia afecta manos y pies, aunque puede aparecer en otras zonas. [2] [3]
Qué lo causa
- Presión o invasión del tumor sobre nervios o médula espinal. Cuando un tumor crece, puede comprimir o infiltrar estructuras nerviosas y producir dolor neuropático. [1]
- Tratamientos oncológicos que lesionan nervios. Diversas quimioterapias (por ejemplo, platinos como cisplatino u oxaliplatino; taxanos como paclitaxel y docetaxel; alcaloides de la vinca; bortezomib; talidomida/lenalidomida; entre otros) pueden causar neuropatía periférica. [4] [5] La radioterapia y algunos anticuerpos monoclonales también pueden afectar los nervios. [5]
- Cirugías y cicatrices. El tejido cicatricial puede atrapar o irritar nervios luego de una intervención. [6]
- Pruebas médicas dolorosas y nuevas lesiones. Procedimientos diagnósticos o traumatismos pueden desencadenar dolor. [1] [6]
- Infecciones y enfermedades crónicas. El herpes zóster y condiciones como la diabetes pueden contribuir a neuropatía en el contexto del cáncer. [6]
Cómo se siente y cómo identificarlo
- Características típicas: ardor, “corrientazos”, hormigueo, alodinia (dolor ante estímulos leves), debilidad o entumecimiento, con patrón en “guante y calcetín” en manos y pies. [2] [3]
- Variabilidad: puede ser constante o intermitente, localizado o difuso, y cambiar de intensidad a lo largo del día. [3]
- Importancia de describirlo bien: detallar cuándo empezó, qué lo agrava, su recorrido y su intensidad ayuda a elegir el tratamiento más efectivo. [3]
Manejo integral del dolor neuropático
El objetivo es tratar la causa cuando es posible y aliviar el dolor de forma sostenida y segura. [3] La estrategia suele combinar varias opciones:
- Abordar la causa: reducción del tumor con terapias oncológicas, aliviar compresión nerviosa o manejar inflamación. [1] [3]
- Medicamentos adyuvantes (no opioides) para dolor nervioso:
- Anticonvulsivantes (por ejemplo, gabapentinoides) que “calman” la transmisión anómala en los nervios. [7] [8]
- Antidepresivos (como ciertos tricíclicos o inhibidores de la recaptación) que modulan las vías del dolor, aun sin tratar depresión. [7] [8]
- Corticoides cuando hay componente de inflamación o edema que comprime nervios. [9] [8]
- Opioides: pueden ser necesarios en algunos casos, especialmente si hay dolor mixto (neuropático y nociceptivo), ajustando dosis y vigilancia de efectos secundarios. [7] [10]
- Anestésicos tópicos o locales: parches o geles pueden reducir dolor en áreas específicas. [7]
- Medidas no farmacológicas: fisioterapia, ejercicio suave, cuidado de pies y manos, técnicas de relajación y soporte psicológico pueden sumar alivio y mejorar la función. [8]
Consejos prácticos de seguridad
- Tomar la medicación tal como se indica y avisar todas las interacciones posibles. Esto ayuda a optimizar el efecto y reducir riesgos. [9]
- Monitoreo de efectos secundarios: somnolencia, mareo, estreñimiento (con opioides), retención de líquidos o cambios de ánimo deben comunicarse al equipo de salud. [9]
- Ajustes graduales: muchos fármacos para dolor neuropático requieren “titulación” progresiva para encontrar la dosis que equilibra alivio y tolerancia. [8]
Cuándo buscar ayuda
- Dolor nuevo, intenso o que limita actividades. Podría indicar compresión nerviosa, progresión tumoral o neuropatía por tratamiento y merece evaluación pronta. [1]
- Síntomas como debilidad marcada, pérdida de control de esfínteres o dolor fulminante en la espalda. Estas señales pueden apuntar a compromiso neurológico serio y requieren atención inmediata. [1]
Resumen
- El dolor neuropático en el cáncer es relativamente frecuente porque el tumor, las cirugías, la radioterapia y varios fármacos de quimioterapia pueden dañar los nervios. [1] [4] [5]
- Se reconoce por sensaciones de ardor, hormigueo o “calambres eléctricos” y suele afectar extremidades, aunque puede ser más amplio. [2] [3]
- Su manejo es multimodal, combinando tratamiento de la causa, fármacos adyuvantes como anticonvulsivantes y antidepresivos, uso cuidadoso de opioides y medidas locales y de rehabilitación. [3] [7] [10] [8]
- La comunicación con el equipo tratante y el seguimiento cercano son claves para ajustar el tratamiento y mantener la mayor calidad de vida posible. [9]
Preguntas Relacionadas
Fuentes
- 1.^abcdefgTratamiento del cáncer - manejo del dolor: MedlinePlus enciclopedia médica(medlineplus.gov)
- 2.^abcDolor neuropático(mskcc.org)
- 3.^abcdefghNeuropathic Pain(mskcc.org)
- 4.^abDolor neuropático(mskcc.org)
- 5.^abcDolor neuropático(mskcc.org)
- 6.^abcDolor neuropático(mskcc.org)
- 7.^abcdeDolor neuropático(mskcc.org)
- 8.^abcdefTreating Cancer Pain(mskcc.org)
- 9.^abcdTratamiento del cáncer - manejo del dolor: MedlinePlus enciclopedia médica(medlineplus.gov)
- 10.^abCauses of Cancer Pain(mskcc.org)
Aviso Importante: Esta informacion se proporciona unicamente con fines educativos y no pretende reemplazar el consejo medico profesional, el diagnostico o el tratamiento. Consulte siempre con un proveedor de atencion medica calificado antes de tomar cualquier decision medica.