¿La radioterapia causa aumento de peso? Guía y manejo
¿La radioterapia puede causar aumento de peso y cómo manejarlo?
La radioterapia en sí, en la mayoría de los casos, tiende a producir pérdida de apetito y riesgo de perder peso, por lo que los equipos clínicos recomiendan mantener el peso durante el tratamiento. [1] En terapias de cabeza y cuello, los efectos en boca y garganta suelen dificultar comer y llevan más a la pérdida de peso que a la ganancia. [2] En radiación de tórax o pelvis también se aconseja evitar perder peso porque el cuerpo necesita suficientes proteínas y calorías para recuperarse. [3] [4]
¿Por qué algunas personas aumentan de peso?
- Retención de líquidos y menor actividad por fatiga: la fatiga es común durante radioterapia y reduce el gasto energético diario, lo que puede favorecer una subida de peso si la ingesta no se ajusta. [1]
- Cambios en la dieta para “no perder peso”: como las guías clínicas piden evitar la pérdida de peso para que los dispositivos de posicionamiento encajen y para apoyar la recuperación, algunas personas podrían ingerir más calorías de las que gastan. [3]
- Corticoides u otros fármacos de apoyo: en ciertos planes de tratamiento pueden usarse medicamentos que aumentan apetito o generan retención de líquidos; esto no es un efecto directo de la radiación, pero puede influir en el peso. [1]
- Alteraciones endocrinas poco frecuentes: tras radioterapia del encéfalo o región hipotalámica/hipofisaria (por tumores específicos), puede haber trastornos hormonales que favorezcan el aumento de peso meses o años después, lo cual es una situación poco común y muy particular. [5]
En general, los materiales clínicos para radioterapia recalcan evitar cambios de peso bruscos porque pueden afectar el ajuste de máscaras o moldes de posicionamiento durante el tratamiento. [2] [3]
Qué esperar según la zona tratada
- Cabeza y cuello: suelen presentarse dolor o sequedad en la boca y dificultad para tragar, con tendencia a perder peso si no se toman medidas. [2]
- Tórax: puede disminuir el apetito y se intenta mantener el peso estable para facilitar la recuperación y el ajuste del molde de posicionamiento. [3]
- Pelvis: se insiste en aportar proteínas y calorías suficientes y en evitar la pérdida de peso para reparar tejidos normales. [4]
En todas estas áreas, las recomendaciones priorizan la estabilidad del peso y una nutrición adecuada para soportar el tratamiento. [1]
Señales de alerta que requieren consulta
- Aumento de peso rápido (por ejemplo, varios kilos en pocos días) que podría sugerir retención de líquidos. [1]
- Hinchazón en piernas, tobillos o dificultad para respirar. [1]
- Sed excesiva, cambios inusuales del apetito, intolerancia marcada al frío/calor o fatiga extrema tras radioterapia craneal, que podrían sugerir un problema hormonal poco frecuente. [5]
Cómo manejar y prevenir el aumento de peso
- Ajuste fino de calorías: siga las pautas para comer bien durante el tratamiento, pero adapte la ingesta a su apetito y nivel de actividad para evitar excedentes calóricos. [3]
- Priorice proteína magra: ayuda a preservar masa muscular sin aportar calorías vacías (p. ej., carnes magras, huevos, lácteos bajos en grasa, legumbres). [3]
- Comidas pequeñas y frecuentes: facilitan la tolerancia digestiva y el control del total calórico. [4]
- Hidratación adecuada: favorece el bienestar y puede ayudar a manejar la fatiga, reduciendo picoteos por “falsa hambre”. [1]
- Movimiento suave y regular: la actividad ligera, ajustada a la fatiga, ayuda a mantener el gasto energético y la masa muscular. [1]
- Monitoreo del peso: controle su peso 1–2 veces por semana para detectar cambios y ajustar la alimentación si es necesario; el objetivo suele ser mantenerlo estable durante el tratamiento. [3]
- Coordinación con el equipo: si usa máscaras o moldes de posicionamiento, informe cualquier cambio de peso para verificar el encaje correcto y la seguridad del tratamiento. [2] [3]
- Consulta nutricional: un profesional puede individualizar el plan para equilibrar la necesidad de recuperación con la prevención de aumentos innecesarios. [3] [4]
Resumen práctico
- La radioterapia, en la mayoría de escenarios, se asocia a pérdida de apetito y riesgo de perder peso, no a ganancia directa. [1]
- Aun así, algunas personas pueden subir de peso por menor actividad, retención de líquidos, fármacos de apoyo o, rara vez, por alteraciones hormonales tras radiación encefálica. [1] [5]
- Mantener el peso estable, comer de forma equilibrada con suficiente proteína y ajustar calorías según actividad y síntomas es la estrategia más útil. [3] [4]
- Informe cambios rápidos de peso y cualquier síntoma de alarma a su equipo, y verifique el ajuste de dispositivos de posicionamiento si su peso varía. [2] [3]
Preguntas Relacionadas
Fuentes
- 1.^abcdefghijEfectos secundarios de la radioterapia(mskcc.org)
- 2.^abcdeRadiation Therapy to Your Head and Neck(mskcc.org)
- 3.^abcdefghijkRadiation Therapy to Your Chest(mskcc.org)
- 4.^abcdeInformación sobre la radioterapia en la pelvis(mskcc.org)
- 5.^abcHypothalamic Obesity, Acquired - Symptoms, Causes, Treatment | NORD(rarediseases.org)
Aviso Importante: Esta informacion se proporciona unicamente con fines educativos y no pretende reemplazar el consejo medico profesional, el diagnostico o el tratamiento. Consulte siempre con un proveedor de atencion medica calificado antes de tomar cualquier decision medica.