Bajo deseo sexual tras linfoma: causas y manejo
¿Disminución del deseo sexual con tratamiento de linfoma?
La disminución del deseo sexual (libido) puede presentarse durante y después del tratamiento del linfoma, y suele relacionarse con efectos físicos y emocionales de la quimioterapia, radioterapia o inmunoterapia. [1] Estos tratamientos pueden provocar fatiga, dolor, cambios corporales y alteraciones del ánimo que afectan el interés sexual y la intimidad. [2] En mujeres son frecuentes la falta de deseo y el dolor durante las relaciones, lo que puede reducir aún más la libido. [3] En hombres pueden presentarse dificultades de erección y en ambos sexos sequedad o tensión vaginal, o molestias genitales, que interfieren con la actividad sexual. [4]
Por qué ocurre
- Efectos físicos del tratamiento: fatiga marcada, dolor, debilidad y caída del cabello pueden afectar cómo te sientes contigo mismo y con tu pareja. [2] Estos cambios suelen disminuir el interés sexual de manera transitoria, aunque en algunas personas pueden persistir por más tiempo. [1]
- Impacto emocional: depresión, ansiedad y cambios en la imagen corporal son comunes después del tratamiento y reducen el deseo sexual. [3] Hablar abiertamente con tu equipo médico sobre estos cambios ayuda a identificar apoyos y soluciones. [5]
- Efectos genitales específicos: sequedad o tensión vaginal y dificultad para mantener una erección pueden dificultar las relaciones y, por consecuencia, el deseo. [4]
- Medicamentos en fluidos corporales: ciertos fármacos de quimioterapia e inmunoterapia pueden estar presentes en semen, saliva o fluidos vaginales por un tiempo; es importante conocer recomendaciones de seguridad sexual durante el tratamiento. [6]
¿Cuánto dura?
La duración varía según el tipo de cáncer, el tratamiento recibido y tu situación personal; los cambios pueden ser de corto plazo, largo plazo o incluso duraderos, y conviene preguntar específicamente al equipo tratante. [7] Hacer un plan y revisar periódicamente la evolución permite ajustar estrategias si los efectos persisten. [8]
Cómo manejarlo
Comunicación y planificación
- Habla con tu equipo de salud: es común tener preguntas sobre sexualidad durante el tratamiento; mencionarlas facilita recibir orientación y opciones de manejo. [5] Lleva preguntas como “¿cómo afectará mi vida sexual y por cuánto tiempo?” para obtener respuestas concretas y seguras. [7]
Medidas prácticas en casa
- Reducir el dolor y mejorar la comodidad: usar lubricantes, tomarse más tiempo en la estimulación y elegir posiciones cómodas puede ayudar cuando hay sequedad o tensión vaginal. [4] Ajustar la actividad sexual a momentos del día con menos fatiga también favorece el deseo. [2]
- Intimidad gradual: enfocarse en cercanía sin coito (caricias, besos, masajes) puede mantener la conexión emocional mientras el deseo se recupera. [1] Esto reduce la presión y favorece la confianza en el proceso de recuperación. [2]
Apoyo emocional y de pareja
- Psicoeducación y consejería: atender la depresión o la ansiedad relacionadas con el cáncer mejora el bienestar y el interés sexual. [3] Hablar con la pareja sobre necesidades y límites aumenta la satisfacción y la seguridad ambos. [5]
Seguridad durante el tratamiento
- Precauciones con fluidos: algunos fármacos pueden permanecer temporalmente en semen o fluidos vaginales; el equipo de oncología puede indicar periodos de espera, uso de preservativo y otras medidas para proteger a la pareja. [6] Seguir estas pautas ayuda a mantener la intimidad con seguridad. [6]
Recursos especializados
- Programas de salud sexual: existen servicios especializados para salud sexual femenina y para medicina sexual y reproductiva masculina que brindan evaluación y tratamientos dirigidos. [9] Además, organizaciones dedicadas al cáncer ofrecen materiales y apoyo sobre sexualidad y fertilidad. [10]
Señales de alerta que conviene consultar
- Dolor persistente o significativo durante las relaciones, ya sea vaginal o genital, que no mejora con lubricantes ni cambios de postura. [3]
- Cambios emocionales marcados (ánimo muy bajo, ansiedad intensa) que afecten el bienestar diario y la relación de pareja. [3]
- Dificultad sostenida para lograr o mantener una erección que limite la actividad sexual de forma continua. [4]
- Dudas sobre el momento seguro para retomar la actividad sexual durante o después de ciclos de quimioterapia o inmunoterapia. [6]
Lo que puedes preguntar a tu equipo
- ¿El tratamiento afectará mi vida sexual y de qué manera concreta? [7]
- ¿Estos efectos serán temporales o podrían ser más duraderos? [7]
- ¿Qué medidas, tratamientos o medicamentos pueden ayudarme en mi caso? [7]
- ¿Qué recomendaciones de seguridad sexual debo seguir y por cuánto tiempo? [6]
Conclusión
La baja libido durante el tratamiento del linfoma es relativamente común y suele deberse a una combinación de efectos físicos y emocionales propios de la terapia. [1] Con comunicación abierta, estrategias prácticas, apoyo emocional y orientación experta, es posible mejorar la comodidad, recuperar el interés sexual y mantener la intimidad de forma segura. [5] Contar con recursos de salud sexual especializados y seguir las pautas de seguridad sobre los medicamentos en los fluidos corporales refuerza un manejo responsable y centrado en tu bienestar. [9] [6]
Preguntas Relacionadas
Fuentes
- 1.^abcdEl sexo y el tratamiento contra el cáncer(mskcc.org)
- 2.^abcdEl sexo y el tratamiento contra el cáncer(mskcc.org)
- 3.^abcdeTratamiento para el cáncer: fertilidad y efectos secundarios sexuales en mujeres: MedlinePlus enciclopedia médica(medlineplus.gov)
- 4.^abcdEl sexo y el tratamiento contra el cáncer(mskcc.org)
- 5.^abcdEl sexo y el tratamiento contra el cáncer(mskcc.org)
- 6.^abcdefEl sexo y el tratamiento contra el cáncer(mskcc.org)
- 7.^abcdeEl sexo y el tratamiento contra el cáncer(mskcc.org)
- 8.^↑El sexo y el tratamiento contra el cáncer(mskcc.org)
- 9.^abEl sexo y el tratamiento contra el cáncer(mskcc.org)
- 10.^↑El sexo y el tratamiento contra el cáncer(mskcc.org)
Aviso Importante: Esta informacion se proporciona unicamente con fines educativos y no pretende reemplazar el consejo medico profesional, el diagnostico o el tratamiento. Consulte siempre con un proveedor de atencion medica calificado antes de tomar cualquier decision medica.