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16 de febrero de 20265 min de lectura

Basado en NIH de EE.UU. | ¿La esclerosis múltiple puede causar dificultad para respirar (disnea) y cuáles son las causas y señales de alarma más frecuentes de este síntoma en personas con EM?

Punto Clave:

La esclerosis múltiple puede causar disnea, sobre todo en recaídas o con discapacidad avanzada, por debilidad de músculos respiratorios, afectación bulbar/aspiración, lesiones del tronco encefálico y descondicionamiento. Las señales de alarma incluyen empeoramiento súbito, cianosis, confusión, atragantamiento y pausas respiratorias; requieren atención urgente. La evaluación contempla función pulmonaria, oximetría/gases, estudio de sueño y deglución, y el manejo abarca corticoides en recaídas, rehabilitación respiratoria, soporte ventilatorio y tratamiento de comorbilidades.

La esclerosis múltiple (EM) sí puede asociarse con dificultad para respirar en algunos casos, aunque no es uno de los síntomas más comunes y suele aparecer sobre todo en fases avanzadas o durante recaídas agudas específicas. [1] La EM afecta el sistema nervioso central y puede comprometer tanto los músculos respiratorios como los centros del control de la respiración, lo que explica por qué algunas personas pueden experimentar disnea. [1] [2]


¿Por qué puede haber disnea en EM?

  • Debilidad de los músculos respiratorios: Las lesiones de la médula espinal y vías motoras pueden debilitar el diafragma y músculos intercostales, reduciendo la fuerza para inspirar y espirar. Esto se ha observado con descensos en la capacidad vital forzada (FVC), la ventilación voluntaria máxima (MVV) y la presión espiratoria máxima (MEP), especialmente en personas con mayor discapacidad neurológica. [3] En individuos encamados o con afectación importante de extremidades superiores, estos parámetros pueden disminuir de forma marcada, reflejando debilidad expiratoria predominante. [3]

  • Afectación bulbar y deglución: La debilidad de la musculatura de la garganta (bulbar) puede llevar a aspiración de alimentos o saliva, desencadenando neumonía y sensación de falta de aire. En series clínicas se describen casos con aspiración por debilidad bulbar y complicaciones respiratorias graves. [4]

  • Lesiones del tronco encefálico (centros respiratorios): La EM puede dañar áreas del tronco que regulan el ritmo respiratorio, provocando patrones anómalos como apnea, hiperventilación paroxística o respiración apnéustica. [4] Además, se ha observado una mayor predisposición a apnea del sueño (obstructiva y central) en personas con EM, especialmente cuando existe afectación del tronco encefálico. [5]

  • Fatiga y descondicionamiento: La fatiga y la limitación funcional propias de la EM también pueden contribuir a la sensación de disnea durante esfuerzos, incluso sin daño pulmonar primario. [1]


Frecuencia y escenarios clínicos

La disfunción ventilatoria no es universal en la EM, pero puede aparecer en recaídas agudas o progresar con la discapacidad. [2] En estudios clínicos, las complicaciones respiratorias severas se describieron a lo largo del curso de la enfermedad, con algunos casos requiriendo soporte ventilatorio temporal o prolongado. [4] En personas ambulatorias, las pruebas de función pulmonar suelen mantenerse dentro de rangos aceptables, mientras que en quienes tienen discapacidad avanzada se documentan reducciones claras en la fuerza y capacidad respiratoria. [3]


Señales de alarma que requieren atención inmediata

  • Empeoramiento brusco de la falta de aire, respiración acelerada o dificultad para completar frases. Estas manifestaciones de “problemas respiratorios” son motivo para acudir de urgencias. [6]
  • Coloración azulada de labios o dedos (cianosis), somnolencia o confusión asociadas a la disnea. Estos signos pueden indicar hipoxemia y ameritan evaluación urgente. [7]
  • Tos débil, gorgoteo al respirar, atragantamiento al comer o voz apagada, que pueden sugerir aspiración por debilidad bulbar. [7]
  • Paradas respiratorias, convulsiones, pérdida de conocimiento o respiración muy irregular, que son emergencias médicas. [8] [9]

Evaluación recomendada

  • Historia y exploración neurológica: Buscar recaída, nuevas debilidades o signos bulbares (disartria, disfagia). [1]
  • Pruebas de función respiratoria: Medir FVC, MVV y presiones inspiratorias/expiratorias para cuantificar la fuerza de los músculos respiratorios; la debilidad espiratoria es frecuente en discapacidad avanzada. [3]
  • Oximetría y gases arteriales: Para detectar hipoxemia o retención de CO₂ en casos moderados a graves. [4]
  • Polisomnografía si hay ronquidos, pausas respiratorias, somnolencia diurna o lesiones del tronco encefálico, por el mayor riesgo de apnea del sueño (obstructiva y central). [5]
  • Evaluación deglución cuando hay tos al comer, atragantamientos o infecciones pulmonares repetidas. [4]

Manejo y tratamiento

  • Tratamiento de la recaída: Cuando la disnea se relaciona con una recaída inflamatoria que afecta vías respiratorias o tronco encefálico, puede considerarse terapia con corticoides bajo criterio médico. [1]
  • Rehabilitación respiratoria y fisioterapia: Entrenamiento en técnicas de respiración (respiración diafragmática, labios fruncidos), conservación de energía y posiciones de alivio para recuperar el aliento. Estos programas ayudan a mejorar el control respiratorio, reducir la frecuencia respiratoria y mantener las vías abiertas más tiempo. [10] También pueden incluir apoyo psicológico para manejar la ansiedad que acompaña la disnea. [11]
  • Fortalecimiento y terapia física: Planes personalizados para mejorar fuerza general y funcionalidad, lo que indirectamente reduce la disnea en el esfuerzo. [12]
  • Ventilación y soporte: En situaciones de insuficiencia respiratoria por debilidad muscular severa o afectación central, puede ser necesario soporte ventilatorio (por ejemplo, ventilación no invasiva) de forma temporal o prolongada, evaluado por equipos especializados. [4]
  • Manejo de comorbilidades: Tratar apnea del sueño con CPAP/BiPAP cuando corresponda, y prevenir aspiración mediante terapia de deglución y modificaciones dietéticas. [5] [4]

Consejos prácticos para el día a día

  • Escalas de esfuerzo: Monitorear cómo se siente al caminar o subir escaleras; si la disnea empeora repentinamente, consultar. [6]
  • Técnicas de respiración: Practicar respiración diafragmática y de labios fruncidos durante el esfuerzo o la ansiedad. Estas técnicas suelen aumentar el oxígeno y mantener vías abiertas por más tiempo. [10]
  • Posiciones de alivio: Sentarse inclinado hacia adelante con apoyo de brazos puede facilitar la expansión torácica. [10]
  • Higiene deglutoria: Si hay tos al comer, usar bocados pequeños, posturas seguras y consultar por evaluación de deglución para evitar aspiración. [4]
  • Sueño: Si nota pausas al dormir, ronquidos intensos o somnolencia diurna, valorar estudio de sueño por el riesgo incrementado de apnea en EM, sobre todo con lesiones del tronco. [5]

Tabla comparativa: causas de disnea en EM y claves de identificación

Causa en EMSeñales típicasPrueba útilComentarios
Debilidad muscular respiratoriaEsfuerzo al respirar, tos débil, dificultad para expulsar aireFVC, MVV, MEP reducidasDebilidad espiratoria suele predominar en discapacidad avanzada. [3]
Afectación bulbar/aspiraciónTos o atragantamiento al comer, voz húmeda, fiebreEvaluación de deglución, radiografía si neumoníaRiesgo de neumonía por aspiración; requiere intervención. [4]
Lesión tronco encefálicoRespiración irregular, pausas, hiperventilaciónPolisomnografía, evaluación neurológicaMayor prevalencia de apnea obstructiva y central. [5] [4]
Fatiga/descondicionamientoDisnea con esfuerzos habitualesPruebas funcionales, fisioterapiaMejora con rehabilitación, técnicas de respiración. [10] [12]

Cuándo buscar ayuda

Si presenta dificultad para respirar que no mejora, coloración azulada, somnolencia o confusión, o si tiene episodios de asfixia al comer, se considera urgencia médica y conviene acudir de inmediato. [6] Estos signos pueden indicar un problema respiratorio significativo y requieren evaluación urgente. [9] En cualquier empeoramiento de síntomas respiratorios en el contexto de EM, es recomendable consultar para valorar recaída y ajustar el plan de manejo. [6]

¿Ha notado si su dificultad para respirar aparece más durante el esfuerzo, al dormir o al momento de comer?

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Fuentes

  1. 1.^abcdeEsclerosis múltiple(medlineplus.gov)
  2. 2.^abVentilatory dysfunction in multiple sclerosis.(pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)
  3. 3.^abcdePulmonary function and dysfunction in multiple sclerosis.(pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)
  4. 4.^abcdefghijRespiratory involvement in multiple sclerosis.(pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)
  5. 5.^abcdeSleep-disordered breathing in multiple sclerosis.(pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)
  6. 6.^abcdCuándo utilizar el servicio de emergencias para los adultos: MedlinePlus enciclopedia médica(medlineplus.gov)
  7. 7.^abPrimeros auxilios en caso de dificultad respiratoria: MedlinePlus enciclopedia médica(medlineplus.gov)
  8. 8.^Disminución o detención de la respiración: MedlinePlus enciclopedia médica(medlineplus.gov)
  9. 9.^abReconocimiento de emergencias médicas: MedlinePlus enciclopedia médica(medlineplus.gov)
  10. 10.^abcdRehabilitación pulmonar(medlineplus.gov)
  11. 11.^Rehabilitación pulmonar(medlineplus.gov)
  12. 12.^abMultiple sclerosis - Diagnosis and treatment(mayoclinic.org)

Aviso Importante: Esta informacion se proporciona unicamente con fines educativos y no pretende reemplazar el consejo medico profesional, el diagnostico o el tratamiento. Consulte siempre con un proveedor de atencion medica calificado antes de tomar cualquier decision medica.