Medical illustration for Basado en PubMed | ¿Puede la esclerosis múltiple causar dolor de espalda y cómo reconocer si este dolor está relacionado con la enfermedad? - Persly Health Information
Equipo Medico PerslyEquipo Medico Persly
16 de febrero de 20265 min de lectura

Basado en PubMed | ¿Puede la esclerosis múltiple causar dolor de espalda y cómo reconocer si este dolor está relacionado con la enfermedad?

Punto Clave:

Sí, la esclerosis múltiple puede causar dolor de espalda por mecanismos neuropáticos centrales y por sobrecarga musculoesquelética. Señales sugerentes incluyen el signo de Lhermitte, ardor u hormigueo sin relación con el movimiento, espasmos dolorosos y coexistencia con otros síntomas neurológicos. La evaluación clínica ayuda a diferenciar el dolor y orientar tratamiento con fármacos para dolor neuropático, fisioterapia y medidas posturales.

Sí, la esclerosis múltiple (EM) puede estar asociada con dolor de espalda, y este dolor puede tener distintos orígenes dentro del espectro de la enfermedad. El dolor en la EM es frecuente y puede afectar la zona lumbar por mecanismos neurológicos (dolor neuropático central) y/o por causas musculoesqueléticas secundarias a la discapacidad o a cambios posturales. [1] [2]


Cómo puede producir dolor la EM

  • Dolor neuropático central: aparece por daño desmielinizante en el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal), generando señales de dolor “anómalas” que el cuerpo percibe aunque no haya lesión periférica. [1]
    Este tipo incluye fenómenos como disestesias (sensaciones de ardor, pinchazos, hormigueo doloroso), espasmos tónicos dolorosos y el signo de Lhermitte (descarga eléctrica hacia la espalda y extremidades al flexionar el cuello). [1] [2]

  • Dolor musculoesquelético (nociceptivo): puede deberse a sobrecarga de la zona lumbar por espasticidad, debilidad, desequilibrios posturales o el uso prolongado de ayudas para la movilidad (bastones, andadores), factores que son más comunes conforme avanza la EM. [2]
    En este contexto, el dolor puede ser mecánico, localizado y empeorar con ciertas posturas o esfuerzos. [2]

  • Síntomas frecuentes en EM relacionados con dolor: además de lumbalgia, las personas con EM pueden presentar trigeminalgia (dolor facial intenso), cefaleas y espasmos dolorosos, lo que refleja la amplia variedad de síndromes dolorosos en la enfermedad. [1] [2]


¿Es común el dolor en la EM?

El dolor en la EM es más frecuente de lo que antes se pensaba: se estima que hasta 86% de las personas con EM experimentan algún tipo de dolor a lo largo del curso de la enfermedad, y entre los síndromes reportados figura el dolor lumbar. [2]
Esta carga de dolor impacta la calidad de vida, limitando actividades diarias y laborales, y suele asociarse con mayor edad, duración de la enfermedad, discapacidad, fatiga y depresión. [2]


Señales que sugieren que el dolor de espalda está relacionado con la EM

  • Descarga eléctrica al flexionar el cuello (signo de Lhermitte), que “corre” por la espalda hacia las piernas o brazos: sugiere compromiso medular cervical. [1] [2]
  • Dolor tipo ardor/hormigueo, con hipersensibilidad al tacto y sin relación clara con movimientos o esfuerzos: apunta a dolor neuropático central. [1]
  • Espasmos musculares súbitos y muy dolorosos, a veces con rigidez: compatibles con espasmos tónicos dolorosos en EM. [1] [2]
  • Dolor lumbar que coexiste con otros síntomas neurológicos de la EM (debilidad, alteraciones sensoriales, problemas vesicales), lo que sugiere que la médula espinal puede estar implicada. [3]
  • Episodios de dolor que fluctúan con brotes o progresión de la EM: el patrón temporal puede alinearse con la actividad de la enfermedad. [2]

Si el dolor es más bien mecánico (por ejemplo, empeora al levantar peso, al estar mucho tiempo sentado, o mejora con reposo y calor local), podría ser nociceptivo por sobrecarga postural, más que neuropático. [2]


Diferenciar dolor neuropático vs. mecánico

  • Neuropático (central) en EM: ardor, punzadas, corriente eléctrica; alodinia (dolor con estímulos leves), posible relación con flexión cervical (Lhermitte). [1] [2]
  • Mecánico/lumbalgia funcional: dolor sordo o localizado que varía con postura y actividad, con puntos gatillo musculares o rigidez por espasticidad. [2]

Una evaluación clínica detallada ayuda a distinguirlos y, a veces, ambos tipos coexisten en la EM, requiriendo abordajes combinados. [2]


Cuándo consultar

  • Dolor nuevo, intenso o que no cede, especialmente si viene con debilidad, cambios sensoriales o problemas para orinar: podría indicar actividad medular y merece evaluación médica. [3]
  • Descargas eléctricas al flexionar el cuello o espasmos dolorosos persistentes: son patrones típicos que conviene valorar. [1] [2]

Opciones generales de manejo

Aunque el tratamiento debe personalizarse, se utilizan enfoques similares a los de personas sin EM, con especial atención al componente neuropático:

  • Para dolor neuropático central: fármacos moduladores del dolor nervioso (por ejemplo, gabapentinoides, antidepresivos tricíclicos o inhibidores de la recaptación de serotonina-noradrenalina), según indicación médica. Estos medicamentos buscan “calmar” la hiperexcitabilidad del sistema nervioso. [2]
  • Para espasmos y espasticidad: agentes antiespásticos y fisioterapia dirigida para reducir el tono muscular y mejorar la postura. [2]
  • Para dolor mecánico: ejercicio terapéutico, fortalecimiento del core, higiene postural, calor local, y ajuste de ayudas de movilidad para disminuir sobrecargas. [2]
  • Apoyo integral: manejo de fatiga, sueño y estado de ánimo, ya que depresión y fatiga se asocian a mayor percepción de dolor en EM. [2]

La selección de terapias suele basarse en evidencia extrapolada, dado que hay pocos estudios específicos de dolor en EM, por lo que la respuesta puede variar entre personas. [2]


Resumen práctico

  • Sí, la EM puede causar dolor de espalda, por mecanismos neuropáticos medulares y/o por sobrecarga musculoesquelética secundaria. [1] [2]
  • Pistas de dolor “relacionado con EM”: corrientes eléctricas al flexionar el cuello, ardor/hormigueo sin relación con esfuerzo, espasmos dolorosos, coexistencia con otros síntomas neurológicos. [1] [2] [3]
  • La evaluación clínica es clave para distinguir tipos de dolor y orientar un plan combinado de medicamentos, fisioterapia y hábitos posturales. [2]

¿Tu dolor aparece con una sensación de “corriente” al inclinar el cuello o es más un dolor que empeora con ciertas posturas y actividades?

Preguntas Relacionadas

Articulos Relacionados

Fuentes

  1. 1.^abcdefghijkSymptomatology and pathogenesis of different types of pain in multiple sclerosis.(pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)
  2. 2.^abcdefghijklmnopqrstuvw[Pain in multiple sclerosis: prevalence, mechanisms, types and treatment].(pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)
  3. 3.^abcMultiple Sclerosis Center(stanfordhealthcare.org)

Aviso Importante: Esta informacion se proporciona unicamente con fines educativos y no pretende reemplazar el consejo medico profesional, el diagnostico o el tratamiento. Consulte siempre con un proveedor de atencion medica calificado antes de tomar cualquier decision medica.