
Basado en PubMed | ¿La diarrea es un efecto secundario frecuente de la quimioterapia para el cáncer de vesícula biliar y qué medidas se recomiendan para prevenirla y tratarla?
La diarrea es un efecto secundario posible y relativamente frecuente de la quimioterapia, especialmente con ciertos fármacos. La prevención y el manejo incluyen hidratación adecuada, dieta suave y uso temprano de antidiarreicos como loperamida; si persiste o hay señales de alarma (p. ej., >4 deposiciones, fiebre, deshidratación), se requiere valoración médica para rehidratación, medicación adicional y posibles ajustes del tratamiento.
La diarrea puede ser un efecto secundario relativamente común de la quimioterapia en cánceres del aparato digestivo, y también puede ocurrir en quienes reciben quimioterapia por otros tipos de cáncer. Esto se debe a que ciertos fármacos dañan temporalmente la mucosa intestinal y alteran la absorción de agua y electrolitos, provocando deposiciones blandas o acuosas y más frecuentes. [1] La diarrea por tratamiento oncológico merece atención porque, si se intensifica, puede causar deshidratación, desequilibrios de minerales y necesidad de hospitalización o ajustes de dosis. [2]
¿Con qué frecuencia ocurre?
- La frecuencia exacta varía según el esquema de quimioterapia (por ejemplo, fluoropirimidinas como 5‑FU o capecitabina, irinotecán, platinos, y combinaciones), la dosis y la sensibilidad individual. [1]
- En términos generales, los equipos oncológicos consideran la diarrea como un efecto esperado posible durante el curso de quimioterapia, similar a otros como cansancio, náuseas o vómitos. [3] La diarrea también puede presentarse con radioterapia en abdomen/pelvis y por infecciones o intolerancias alimentarias, por lo que se evalúan múltiples causas. [1]
Por qué importa tratarla temprano
- La diarrea sostenida puede llevar a deshidratación y pérdida de electrolitos (como sodio y potasio), lo que aumenta el riesgo de mareos, calambres y arritmias. [2]
- Si no se controla, puede obligar a reducir o suspender dosis de quimioterapia, afectando el plan terapéutico. [2] Por eso es clave reconocerla y actuar de forma escalonada con medidas en casa y, si progresa, con atención médica. [2]
Señales para consultar de inmediato
- Más de 4 deposiciones líquidas en 24 horas o diarrea nocturna persistente.
- Signos de deshidratación: sed intensa, boca seca, disminución marcada de la orina, mareos.
- Fiebre, sangre en heces, dolor abdominal intenso o vómitos que impiden beber líquidos. Estas señales sugieren que podría requerirse hidratación intravenosa, ajuste de medicación y descartar infecciones.
Medidas preventivas y de autocuidado
- Hidratación constante: beber 8–10 vasos (aprox. 240 ml cada uno) al día, combinando agua y bebidas con electrolitos (soluciones de rehidratación oral, caldos, jugos claros). [3] Mantener esta rutina ayuda a prevenir la deshidratación cuando las deposiciones aumentan. [3]
- Alimentación suave: optar por dieta tipo BRAT modificada (plátano, arroz, compota de manzana, tostadas), papas, fideos, pollo o pescado al horno/hervido, yogur con probióticos si se tolera; evitar grasas, fritos, café, alcohol y lácteos si empeoran los síntomas. [3]
- Evitar irritantes intestinales: reducir fibras insolubles (crudos, granos enteros) durante los días con diarrea; reintroducir progresivamente al mejorar. [3]
- Registro de síntomas: anotar número de deposiciones, consistencia, alimentos disparadores y medicamentos asociados para informar al equipo médico y ajustar el manejo. [2]
Tratamiento en casa (primer escalón)
- Antidiarreicos de venta libre como loperamida pueden utilizarse siguiendo indicaciones del equipo de oncología; suelen iniciarse con una dosis de carga y continuar hasta que disminuyan las deposiciones, sin exceder las dosis máximas diarias. [3]
- Reposición de electrolitos: usar soluciones de rehidratación oral comerciales o caldos salados si hay sudoración o múltiples deposiciones líquidas. [3]
- Descanso y progresión dietaria: empezar con líquidos claros y avanzar a sólidos suaves cuando ceda el malestar. [3]
Cuando el primer escalón no es suficiente
- Si la diarrea persiste a pesar de loperamida o es moderada a severa, el equipo puede indicar medicamentos adicionales (por ejemplo, difenoxilato‑atropina) y evaluar causas como infección o toxicidad específica del fármaco (p. ej., irinotecán). [2]
- En casos de diarrea intensa o con signos de deshidratación, puede requerirse hidratación intravenosa, corrección de electrolitos y, ocasionalmente, ajustes de la quimioterapia (reducción temporal de dosis, escalas de suspensión). [2]
- La atención protocolizada con guías estandarizadas mejora la prevención y el control de la diarrea inducida por tratamiento y reduce complicaciones. [2]
Consejos prácticos durante quimioterapia
- Planificar hidratación antes y después de cada ciclo, especialmente si previamente hubo episodios de diarrea. [3]
- Tener antidiarreicos disponibles en casa y acordar con oncología cuándo empezar y cómo dosificar. [3]
- Mantener comunicación temprana: reportar cambios en el patrón habitual (más deposiciones de lo normal, agua en exceso), incluso si parecen leves, para actuar antes de que se agraven. [2]
- Ajustar la alimentación según tolerancia y evitar suplementos o hierbas sin consultar, ya que algunos pueden irritar el intestino o interactuar con fármacos. [2]
Otros efectos acompañantes a vigilar
Durante la quimioterapia pueden aparecer fatiga, náuseas, vómitos y mucositis (irritación de la boca y el tubo digestivo), los cuales a veces se asocian o empeoran la diarrea; identificarlos ayuda a seleccionar el manejo integral. [3]
Resumen
- La diarrea es un efecto secundario posible y relativamente frecuente con varios esquemas de quimioterapia, y requiere monitoreo porque puede conllevar riesgos si se intensifica. [1]
- La prevención se centra en buena hidratación, dieta suave y uso temprano de antidiarreicos de acuerdo con indicaciones médicas. [3]
- La detección temprana y el uso de guías de manejo disminuyen complicaciones y evitan interrupciones innecesarias del tratamiento. [2]
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Fuentes
Aviso Importante: Esta informacion se proporciona unicamente con fines educativos y no pretende reemplazar el consejo medico profesional, el diagnostico o el tratamiento. Consulte siempre con un proveedor de atencion medica calificado antes de tomar cualquier decision medica.


